Los proyectos buscan terminar con la dependencia de los camiones aljibe y garantizar acceso permanente al agua potable para cientos de familias rurales de la comuna.
La comuna de Quilaco continúa consolidándose como un ejemplo a nivel nacional en soluciones rurales para enfrentar la escasez hídrica, avanzando en un ambicioso plan de construcción de pozos profundos que ya suma cerca de 200 iniciativas entre ejecutadas y en proceso. El objetivo es garantizar agua potable digna y permanente para las familias de sectores apartados, reduciendo de manera histórica la dependencia de los camiones aljibe.
En esa línea, el alcalde de Quilaco, Pablo Urrutia, informó que actualmente esperan la resolución de la Subsecretaría de Desarrollo Regional (Subdere) para financiar cuatro nuevos proyectos, dos de ellos destinados al sector Cerros Padres, donde aún existen adultos mayores de hasta 100 años que no cuentan con acceso estable a agua potable.
“Hoy Quilaco se transforma en un ejemplo para el país en sectores rurales, porque estamos dando una solución digna al problema del agua potable. Los camiones aljibe ya no pueden seguir siendo la única respuesta para las familias, porque además del enorme gasto que significan, muchas veces el agua llega en malas condiciones o no entrega la dignidad que merece nuestra gente. Nosotros presentamos cuatro nuevos proyectos, dos de ellos para Cerros Padres, donde tenemos adultos mayores de 90 y hasta 100 años que todavía no cuentan con agua potable. Eso es algo que no puede seguir ocurriendo”, sostuvo el jefe comunal.
Desde el municipio detallaron que cada proyecto considera una inversión aproximada de 210 millones de pesos, recursos que beneficiarán a 12 familias por iniciativa, con un promedio de entre cuatro y cinco integrantes por hogar. Es decir, cada obra permitirá entregar una solución definitiva de agua potable a cerca de 50 personas en sectores rurales de la comuna.
El plan impulsado por el municipio busca ampliar la cobertura de agua potable rural y entregar una solución permanente a vecinos que por años dependieron exclusivamente del reparto mediante camiones aljibe, avanzando así en mayor equidad territorial y calidad de vida para las comunidades rurales de Quilaco.

