Detectives de la Brigada Investigadora de Delitos Contra el Medio Ambiente y Patrimonio Cultural (BIDEMA) de Concepción lograron la recuperación de una campana de alto valor histórico y patrimonial, cuya antigüedad se estima entre 320 y 375 años, además de la detención de una persona por infracción a la Ley de Monumentos Nacionales.
La investigación se inició tras una denuncia de oficio realizada por la propia unidad especializada, luego de detectar la oferta de venta de una campana atribuida al período del Virreinato del Perú. La pieza, de fabricación artesanal y carácter religioso, presentaba inscripciones en castellano antiguo y características asociadas a campanas jesuitas coloniales.
En el marco de las diligencias, los detectives establecieron la identidad del vendedor y, mediante coordinaciones efectuadas a través de la Jefatura Nacional de Cooperación Internacional de la PDI, se gestionó el análisis de la especie por parte del Ministerio de Cultura de Perú. Tras la revisión de antecedentes y registros patrimoniales, especialistas de ese país determinaron preliminarmente que la campana corresponde a un bien cultural de origen peruano.
Con estos antecedentes, la Fiscalía Local de Concepción instruyó una serie de diligencias investigativas que fueron desarrolladas por la BIDEMA Concepción en conjunto con la Brigada Investigadora de Delitos Contra la Salud Pública y el Medio Ambiente Metropolitana.
Como resultado del operativo, efectuado en la ciudad de Santiago, se logró la detención del imputado por infracción al artículo 38 de la Ley N°17.288 sobre Monumentos Nacionales, además de la incautación de la campana patrimonial y otras especies de interés cultural e histórico, entre ellas fósiles, amonites, dientes de megalodón, objetos líticos elaborados por grupos humanos prehistóricos y un ancla con una antigüedad superior a 50 años.
Este procedimiento refleja la importancia del trabajo coordinado entre organismos nacionales e internacionales para proteger el patrimonio cultural y evitar el tráfico ilícito de bienes históricos, los cuales forman parte de la memoria e identidad de los pueblos.
Los antecedentes del caso fueron puestos a disposición del Ministerio Público, organismo que continuará con las diligencias correspondientes, considerando además la aplicación de instrumentos internacionales destinados a prevenir el tráfico ilícito de bienes culturales.
La Policía de Investigaciones reafirmó su compromiso con la protección del patrimonio cultural, promoviendo acciones destinadas a resguardar aquellos bienes que poseen valor histórico, arqueológico y cultural para las futuras generaciones.



