Lo que hasta hace poco eran solo faenas y movimientos de tierra, comienza a tomar forma de ciudad. La noche de este martes, la importante arteria dio un paso crucial hacia su consolidación con la puesta en marcha oficial del alumbrado público en el tramo de Hualpén, un hito encabezado por autoridades regionales y comunales junto a los propios vecinos del sector.
La puesta en marcha de la iluminación fue encabezada por el Delegado Presidencial de la Región del Biobío, Julio Anativia, el Seremi de Vivienda y Urbanismo Anselmo Villagra y el alcalde de Hualpén, Miguel Rivera. Los vecinos del eje Colon también participaron en la actividad.
Más que una simple instalación eléctrica, el encendido de estas luminarias entre las avenidas Los Copihues y Curanilahue representa el rescate del espacio público en condiciones de mayor seguridad. Con un 84% de avance real, la obra deja de ser un proyecto técnico para convertirse en un entorno seguro y funcional para miles de personas.
Seguridad y calidad de vida tras el encendido
La llegada de la luz a este kilómetro de intervención no es solo un avance estético; es una respuesta directa a la necesidad de seguridad. La nueva infraestructura permite que peatones, ciclistas y conductores recuperen la confianza en sus desplazamientos nocturnos, reduciendo la sensación de inseguridad y mejorando la visibilidad en un eje que es columna vertebral del Gran Concepción.
Radiografía de un proyecto estructural
Con una inversión que supera los $17.700 millones, este tramo del corredor (denominado 4A) no solo busca agilizar el tránsito, sino priorizar el transporte público sobre el automóvil particular.
Los detalles del nuevo estándar urbano:
Extensión: 2 kilómetros totales entre Av. Las Golondrinas y Av. Los Copihues.
Perfil vial: Un corredor central exclusivo para buses y dos pistas por lado para vehículos particulares.
Movilidad inclusiva: Aceras de hasta 4 metros de ancho, accesibilidad universal y una red de ciclovías en el costado poniente.
Estado actual: Además de la iluminación, se han intensificado las labores de limpieza, señalización y demarcación para optimizar la seguridad vial.
Este avance acerca a la Región del Biobío a la meta final programada para fines de 2026, año en que el Corredor Colón funcionará a plena capacidad, transformando definitivamente la movilidad y los tiempos de viaje en la intercomuna.








