Estos 10 colegios cordilleranos del Biobío implementarán una estrategia integral de mejora pedagógica y liderazgo directivo en 2026

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La iniciativa —liderada por Impulso Docente— ha mostrado resultados en ediciones anteriores, aumentando hasta en un 35% el tiempo efectivo de aprendizaje en aula, además de fortalecer el liderazgo directivo e impulsar la retención docente.

A partir de este año, Impulso Docente iniciará un trabajo territorial en la zona cordillerana de la Región del Biobío, acompañando a 10 establecimientos del Servicio Local de Educación Pública (SLEP) Puelche, en el marco de un proyecto de cinco años orientado a fortalecer las trayectorias educativas de niños, niñas y jóvenes de la zona.

La intervención contempla un enfoque integral que combina mentoría docente, fortalecimiento del liderazgo directivo, la asesoría “Impulso Mentor” y acompañamiento en la instalación del nuevo sistema de educación pública. Este trabajo se desarrollará en colaboración con diversas organizaciones, cumpliendo un rol complementario dentro de una estrategia mayor de fortalecimiento del territorio.

El enfoque de largo plazo de esta iniciativa –que se desarrolla con el apoyo de Fundación MC– busca generar capacidades sostenibles en las comunidades educativas, articular a los actores locales y contribuir a mejorar los aprendizajes de los estudiantes, especialmente en contextos de alta vulnerabilidad y ruralidad.

Los establecimientos educacionales seleccionados para esta iniciativa son los liceos Bicentenario Nuevo Mundo y Miguel Ángel Cerda Leiva, y las escuelas Básica Mulchén, Blanco Encalada y Villa La Granja, en la comuna de Mulchén; en Santa Bárbara, las escuelas Artística Profesor Alfonso Lloveras Cuevas, Básica Cacique Leviatán y Mariano Puga Vega; en tanto, en Quilleco, la Escuela Básica Villa Mercedes y el Liceo Isabel Riquelme.

“No se trata solo de implementar programas, sino de instalar capacidades en las propias comunidades educativas, articulando a directivos, docentes y actores locales en torno a un propósito común. Este enfoque permite que las mejoras no dependan de intervenciones externas puntuales, sino que se integren en la gestión cotidiana de las escuelas, con pertinencia a los desafíos específicos de la zona”, explica Florencia Mingo, directora ejecutiva de Impulso Docente.

A lo anterior, se suma la mirada de Fundación MC: “Fortalecer las trayectorias educativas exige una mirada de largo plazo y un trabajo articulado en los territorios. Este proyecto muestra que, cuando se instalan capacidades en las comunidades educativas y se trabaja desde la evidencia, es posible generar mejoras sostenibles en los aprendizajes”, señala Alejandra Grebe, directora ejecutiva de esa organización.

Resultados concretos

La implementación de programas de mentoría docente ha mostrado resultados significativos en el fortalecimiento de la enseñanza en aula. De acuerdo con la evidencia recogida por Impulso Docente, a través de su programa “Impulso Mentor”, este tipo de acompañamiento ha logrado incrementar  hasta en un 35% el tiempo efectivo en que los estudiantes se mantienen en tarea, en versiones anteriores de la intervención, un indicador clave de mejora pedagógica.

En términos concretos, este avance puede traducirse en hasta tres meses adicionales de aprendizaje en un año escolar, en línea con evidencia internacional que reporta mejoras equivalentes a +2,9 meses en matemáticas y +2,7 meses en lectura, en estudiantes que participan en programas de mentoría docente.

Por otra parte, las iniciativas enfocadas en los equipos docentes y directivos adquieren especial relevancia en el contexto actual del sistema educativo chileno, marcado por una creciente deserción de profesores. Según datos del centro de estudios Horizontal (2025), cerca de 22.949 profesores menores de 40 años —equivalente al 14% de la dotación nacional— están fuera del sistema escolar, y el 76% abandonó la profesión antes de cumplir cinco años de ejercicio.

Esta tendencia se explica, en gran medida, por factores como el aislamiento profesional, el agotamiento y la falta de apoyo en los primeros años de carrera. Frente a este escenario, diversas estrategias pedagógicas y de liderazgo implementadas por distintos  actores se han posicionado como herramientas clave para fortalecer el acompañamiento profesional y mejorar la retención docente.

Con ello, Impulso Docente busca consolidar prácticas sistemáticas de observación de clases, retroalimentación entre pares y el desarrollo de una cultura de mejora continua en las escuelas, demostrando que la mentoría docente no solo es una política necesaria, sino también una estrategia efectiva y concreta para mejorar la enseñanza, los aprendizajes y el fortalecimiento de los equipos educativos.


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