Los alcaldes de Mulchén, Quilaco y Puerto Montt, expresaron su preocupación por los últimos hechos de violencia en contra de autoridades, recordando lo sucedido con la ministra de Ciencias en Valdivia.
Los alcaldes Rodrigo Wainraihgt, José Miguel Muñoz y Pablo Urrutia, expresaron su condena por el violento ataque que afectó al alcalde de San Bernardo, Christopher White, quien fue agredido durante un operativo municipal en terreno, en medio de incidentes protagonizados por vecinos que lanzaron objetos contundentes y provocaron daños a vehículos municipales.
Asimismo, las autoridades manifestaron su más enérgico rechazo a la reciente agresión sufrida por la ministra de Ciencias, Ximena Lincolao, en la ciudad de Valdivia. Los ediles calificaron como «inaceptable» que una secretaria de Estado sea amedrentada o atacada físicamente en el ejercicio de sus funciones, subrayando que estos actos contra autoridades públicas vulneran los principios básicos de la democracia.
El alcalde de Mulchén, José Miguel Muñoz, señaló que este tipo de hechos son parte de un escenario cada vez más complejo para las autoridades locales que deben enfrentar conflictos directamente en terreno.
“Lo ocurrido en San Bernardo no puede normalizarse. Hoy ejercer como alcalde implica exponerse a situaciones de alto riesgo, muchas veces en medio de conflictos con vecinos, por eso hacemos un llamado a las autoridades a que se genere una política de protección real para las autoridades locales, que nos permita cumplir nuestro trabajo sin poner en riesgo nuestra integridad ni la de nuestros equipos”, señaló.
A su vez, desde Quilaco, el alcalde y presidente de la Asociación de Municipios Cordilleranos del Biobío (AMCORDI), Pablo Urrutia enfatizó que “nosotros estamos en la primera línea enfrentando problemáticas complejas en los territorios y no podemos seguir desprotegidos. Este tipo de hechos demuestra que se requiere con urgencia una mayor proyección del Estado en materia de seguridad para autoridades electas, por lo que le pedimos al Presidente que tome este tema con la seriedad que corresponde y actúe con rapidez”.
Más al sur, el alcalde de Puerto Montt, Rodrigo Wainraihgt, puso el acento en el impacto institucional que generan estos episodios, advirtiendo que son señales que debilitan la presencia del Estado en los territorios.
“Cuando una autoridad es agredida en el ejercicio de sus funciones se debilita toda la institucionalidad. Aquí no solo está en juego la seguridad de un alcalde, sino la capacidad del Estado de estar presente en los territorios, por lo que es fundamental que se impulsen medidas concretas y urgentes que resguarden a quienes hemos sido elegidos para servir a la ciudadanía”, afirmó.
