Con el espíritu navideño como motor y el cariño como principal regalo, los trabajadores de Frontel volvieron a dar vida a su tradicional iniciativa “Navidad con Sentido”, una cruzada solidaria que año a año busca acompañar y alegrar a comunidades educativas de sectores rurales de la Región del Biobío.
En esta oportunidad, el destino fue la Escuela Los Callejones, en San Rosendo hasta donde llegó un grupo de colaboradores de la empresa para compartir una emotiva jornada junto a alumnos, docentes y apoderados. La actividad estuvo marcada por sonrisas, actos de magia, un rico desayuno y momentos de encuentro que hicieron de esta celebración una experiencia inolvidable para los más pequeños, verdaderos protagonistas del día.
Juan Chávez, trabajador de la oficina de Frontel en Concepción fue uno de los organizadores de la iniciativa, y explicó que la actividad fue preparada con mucho compromiso y dedicación. “Somos un grupo de compañeros que representamos a todos los trabajadores de Frontel en la región. Cada uno aporta desde el corazón: en los regalos, el desayuno, la logística. Todo lo hacemos con el propósito de que los niños vivan una Navidad especial, con sentido y llena de amor. Nos vamos felices de haber compartido una jornada tan bonita”, comentó.
La directora encargada de la Escuela Los Callejones, Susana Leiva, agradeció la visita y recalcó “de parte de toda la comunidad educativa, de esta escuela tan aislada, les agradecemos por lo que hicieron, nos sorprendió lo completa que fue, todo muy bien organizado, realmente fue maravillosa, los niños y los apoderados, no la van a olvidar nunca. Además, fue aún más valiosa porque fue de parte de los trabajadores de Frontel, realmente aquí se vivió una Navidad con Sentido”.
A la actividad, y en representación del municipio de San Rosendo, estuvo el director del DAEM, Arturo González quien expresó su alegría por el desarrollo de la iniciativa en la comuna. “Estos espacios, instancias, momentos marcan la vida y son una gran muestra de cariño, afecto y sé de toda la preparación que hubo detrás de esto. Ver las caras de felicidad de nuestros niños es algo maravilloso, me voy más que satisfecho, lleno de amor y con la convicción que lo estamos haciendo bien”.
La jornada culminó con la esperada visita del Viejito Pascuero, personificado por el jefe de zona de Frontel en Arauco, Francisco Lobos, quien valoró el compromiso de sus colegas. “Quiero agradecer sinceramente a cada trabajador y trabajadora que hizo posible esta actividad. El entusiasmo, el esfuerzo y las ganas de aportar permitieron rescatar el verdadero sentido de la Navidad. Estos pequeños gestos, hechos con cariño y dedicación, pueden iluminar grandes sonrisas en esta época tan especial del año, muchas gracias a la escuela y a los niños por darnos este momento tan especial”.






