Plan post incendios
Coordinación público-privada suma contención de aguas lluvia y restauración nativa en Parque Para Penco
Tras los incendios del verano, en Penco quedaron laderas y quebradas sin cobertura vegetal. Sin esa “amortiguación”, el agua lluvia escurre con mayor velocidad, favoreciendo la erosión y el arrastre de sedimentos. En el predio Dichoco, contiguo a zonas urbanizadas, ese riesgo se aborda con medidas preventivas que ARAUCO ejecuta en coordinación con el municipio, aplicando su experiencia forestal y de manejo de suelos, para llegar al invierno con un terreno más estable y menor probabilidad de impactos en sectores habitados.
“El objetivo de estas medidas es impedir la erosión, atrapar sedimentos y proteger los taludes, cuidando también la calidad del agua que desde allí se capta”, explicó Guillermo Olmedo, subgerente de Medioambiente y Valor Social de ARAUCO. “Esto lo hacemos de forma quirúrgica: elegimos lugares bien críticos, antes de que llegue el invierno”, añadió.
Protección de viviendas
Uno de los ejes es la construcción de diques y contenciones: estructuras transversales con troncos, estacas y membranas geotextil, instaladas en laderas o pequeños cauces para reducir la velocidad del escurrimiento y retener sedimentos. A ello se suma la hidrosiembra en cinco hectáreas seleccionadas por su mayor exposición, aplicando una mezcla de agua con semillas, fertilizantes y fibra orgánica mediante equipos de bombeo o aspersión. El plan contempla además subsolado e incluso siembra con drones, según la condición del terreno. Las labores se concentran durante marzo, antes de las primeras lluvias.
El alcalde de Penco, Rodrigo Vera, valoró la coordinación y el enfoque preventivo: “Hubo un daño importante en terrenos que colindan con sectores urbanizados, y toda medida de mitigación en el corto plazo, pensando en el invierno, siempre va a ser bien considerada”. En ese marco, los trabajos apuntan a reducir erosión y sedimentación, disminuyendo la probabilidad de que lluvias intensas movilicen material y afecten viviendas o infraestructura local.
Conservación y turismo
En paralelo, el plan incorpora una recuperación de más largo plazo en el Parque Para Penco, en el predio Coihueco de ARAUCO, inaugurado un mes antes de los incendios. Allí existen 231 hectáreas de bosque nativo, 66 de ellas en un Área de Alto Valor de Conservación. A ello se sumarán 203 hectáreas adicionales de restauración, reconvirtiendo superficies productivas a bosque nativo. En la práctica, el proyecto casi duplicará la superficie nativa del predio y ampliará el corredor natural del sector.
“Nuestro objetivo es contribuir a la conservación del queule, el pitao y el ecosistema local, algo en lo que venimos trabajando desde hace más de 10 años,y en Parque Para Penco, consolidar un espacio para recreación, educación y deporte para las comunidades de Penco y Lirquén”, explicó Olmedo.
Para el alcalde, el parque es parte del “corazón” del desarrollo turístico comunal. “De este impacto negativo se debe sacar algo positivo: una alianza público-privada para que este parque sea un pulmón verde para la comuna”, aseguró.
Olmedo destacó que el proyecto del Parque se trabaja junto a organizaciones locales como la Corporación Parque Para Penco e integra senderos de caminata y bicicleta vinculados a iniciativas comunitarias, como Bike Park Penco y la agrupación Hijos de Penco. Además, se considera recuperar tres puentes interiores dañados por el fuego. En la zona alta del predio continúa el monitoreo de poblaciones de queule y su regeneración, apoyado en el resguardo previo de semillas y material genético.
Con dos frentes complementarios —prevención en Dichoco y restauración en Parque Para Penco— el plan busca que las lluvias no abran una segunda emergencia sobre las huellas del fuego, y que la recuperación del territorio se traduzca en protección concreta para las personas y en un entorno natural disponible para la comunidad.



