Día Internacional de la Erradicación del Trabajo Infantil.

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El Día Internacional para la Erradicación del Trabajo Infantil se celebra cada 12 de junio y fue instituido por la Organización Internacional del Trabajo (OIT) en 2002 para la concientizar y aumentar el compromiso mundial contra el trabajo infantil.

Cabe mencionar que, el trabajo infantil se define como cualquier actividad laboral que prive a un niño, niña o adolescente de su infancia, de su desarrollo y dignidad, y que es perjudicial para su desarrollo físico, mental y social. Incluyendo trabajos que interfieran con su educación o que expongan a los niños a condiciones peligrosas o perjudiciales para su salud.

Dentro de las actividades que desde la Seremi del Trabajo y Previsión Social -lideradas por la seremi Sandra Quintana- se han organizado para sensibilizar y difundir esta fecha se han programado diversas acciones comenzando con una campaña publicitaria con los clubes de fútbol Huachipato, Deportes Concepción, Club Universidad de Concepción y Lota Shwager; esta unión de esfuerzos permitió que los futbolistas profesionales hicieran ingreso al campo de juego con una pancarta alusiva a la prevención del trabajo infantil. Además, se realizaron activaciones en Florida, Tirúa y Alto Bio Bío, comunas con las cuales se firmarán Cartas de Compromiso y Protocolos de Trabajo, enmarcadas en la Estrategia Nacional para la Erradicación del Trabajo Infantil.  

Después de once años, Chile cuenta con una nueva radiografía del trabajo infantil gracias a los resultados de la EANNA 2023. Esta encuesta, liderada por el Ministerio de Desarrollo Social y Familia, en colaboración con el Ministerio del Trabajo y Previsión Social, el Ministerio de la Mujer y Equidad de Género, la OIT y UNICEF, introduce una medición más completa y rigurosa, alineada con los nuevos estándares internacionales y los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

A diferencia de la medición anterior, la EANNA 2023 no solo mide el trabajo infantil remunerado en ocupaciones económicas, sino que incluye también el trabajo doméstico y de cuidados no remunerados en condiciones peligrosas. Alrededor de 2/3 de los niños, niñas y adolescentes que están en situación de trabajo infantil, están realizando trabajo doméstico y de cuidado considerado peligroso, es decir con mucha carga horaria o que ponga en riesgo su asistencia escolar. Estos datos nos permiten mejorar la información con la que cuenta el Estado para que los sistemas de cuidados tengan también la perspectiva de la niñez y la adolescencia”.

Resultados

La encuesta, aplicada a 17.659 niñas, niños y adolescentes (NNA) de entre 5 y 17 años, ofrece un panorama detallado del trabajo infantil en Chile. Según los resultados, el 5,4% de los NNA —equivalente a 177.971— realiza trabajo infantil remunerado en ocupaciones económicas, mientras que el 11,2% —equivalente a 366.678— realiza tareas domésticas y de cuidado no remuneradas en condiciones peligrosas. Este último tipo de trabajo no fue calculado en la versión de 2012.

En total, el 15,5% de los NNA —507.800 niñas, niños y adolescentes— realiza algún tipo de trabajo infantil. Las cifras de trabajo en la ocupación y otras actividades económicas y las de trabajo doméstico y de cuidados no remunerado y peligroso suman más de 15,5%, porque un 1,2% de los NNA realiza ambas formas de trabajo infantil.

Diferencias de género, etarias y territoriales

Mientras que los trabajos remunerados y otras actividades económicas tienen mayor prevalencia en los niños y adolescentes hombres (6,6% frente al 4,2% de las niñas), son ellas quienes enfrentan una mayor carga en tareas domésticas y de cuidados no remuneradas y peligrosas (12,3% frente al 10,1% de los hombres).

En cuanto a la edad, los niños, niñas y adolescentes de 9 a 14 años presentan la mayor tasa de trabajo infantil general (20,1%), en comparación con los niños y niñas de 5 a 8 años (9,2%) y adolescentes de 15 a 17 años (14,3%). Esta tendencia se replica en el trabajo doméstico y de cuidados no remunerado y peligroso, mientras que en el trabajo en la ocupación no hay diferencias estadísticamente significativas entre los dos tramos etarios mayores.

En las áreas rurales, el trabajo infantil alcanza un 22,1%, superando en 7 puntos porcentuales al 14,7% registrado en áreas urbanas. Al desagregar por tipo de trabajo, el trabajo en la ocupación en el área rural triplica al del área urbana (13,1% frente al 4,5%), mientras que para el trabajo doméstico y de cuidados no remunerado y peligroso no se encuentran diferencias significativas entre áreas urbanas y rurales.

Finalmente – según la encuesta- la condición socioeconómica del hogar incide fuertemente en el trabajo infantil en la ocupación (por un pago) y otras actividades económicas; se observa un descenso en la tasa de este tipo de trabajo a medida que aumenta el nivel de ingresos de los hogares de los niños, niñas y adolescentes. No obstante, esto no ocurre en el caso del trabajo doméstico y de cuidados no remunerado y peligroso, donde no hay diferencias entre el promedio nacional y los diversos quintiles de ingreso.

Región del Biobío

Cabe mencionar que el promedio nacional de trabajo infantil es de 15,5%, y la estadística de la región del Biobío es de 17,0 % es decir sin diferencia significativa comparada con el promedio nacional. En nuestra región funciona el CRETI, que es el Comité Regional para la Erradicación del Trabajo Infantil y la Protección del Adolescente Trabajador; este Comité gestiona, brinda acompañamiento y asistencia técnica y evalúa proyectos, programas y estrategias para la prevención y eliminación del trabajo infantil. Esta instancia ya ha sostenido reuniones para gestionar y coordinar acciones en las distintas comunas de la región.  Este Comité está compuesto por Seremis de Trabajo y Previsión Social, Justicia y DDHH, Desarrollo Social y Familia, Deportes, Segegob, Seremi de Salud, de la Mujer y Equidad de Género, Agricultura y las direcciones correspondientes; además de funcionarios o funcionarias de Carabineros y la Policía de Investigaciones. Y se incluye la Cámara de Comercio en esta iniciativa.

Nuestro país reafirma su compromiso con la erradicación del trabajo infantil y con la protección de la infancia, alineándose con los tratados internacionales. La importancia de estos datos es que permiten ensamblar políticas públicas para avanzar hacia entornos más seguros y equitativos para niñas, niños y adolescentes.


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