El Instituto Nacional de Estadística (INE) entregó los primeros resultados del Censo Población y Vivienda 2024, destacando en la región transformaciones demográficas importantes, evidenciando un marcado proceso de envejecimiento.
Con un total de 1.613.059 personas censadas, los datos entregados confirman una tendencia sostenida hacia el envejecimiento y población y una baja natalidad que se ha incrementado en los últimos años. El procedimiento en la región abarcó las 33 comunas del Biobío, contando con la participación de 2.288 censistas y 366 coordinadores de grupo, distribuidos en 67 locales censales.
En comparación con censos anteriores, en 1992 solo el 5,8% de la población tenía 65 años o más, bajo la realidad actual esta cifra asciende al 14,7% lo que representa un crecimiento sostenido en todas las comunas. En base a estos datos, podemos identificar que la tasa de envejecimiento regional pasó del 58,1% en 2017 al 84,1% en 2024.
Bajo esa mirada, el jefe Técnico del INE Biobío, Juan Garcés señaló que “la baja natalidad y el envejecimiento no son fenómenos recientes, llevan más de 20 años consolidándose en Chile. Hoy tenemos una expectativa de vida superior a los 80 años, una de las más altas de Sudamérica’’.
Garcés detalló que “las mujeres postergan la maternidad y tienen menos hijos, lo que reduce la base de la pirámide poblacional. Esto obliga a pensar en programas de apoyo y cuidados de adultos mayores, de los cuales muchos de ellos viven solos en sus hogares’’.
En términos habitacionales, el censo identificó 579.170 hogares censados y un total de 660.778 viviendas. Esto permite estimar un promedio de 2,8 personas por hogar, lo que evidencia una baja en el tamaño de los núcleos familiares.
Mejorar la calidad de vida
El profesional recalcó la importancia de socializar esta información en el mundo académico y traspasarla a los estudiantes, quienes hacen uso de estos datos para trabajar en proyectos y/o investigaciones. “Es importante que conozcan nuestro trabajo, es clave para entender la realidad país y diseñar mejores políticas públicas en pos de mejorar la calidad de vida, de quienes han sido un aporte para construir la sociedad que tenemos hoy en día”, sostuvo.
En esa misma línea, el director de la carrera de Ingeniería Comercial USS, Andrés Ulloa, se refirió al importante rol que deben cumplir las organizaciones sociales y municipios para mejorar la calidad de vida de los adultos mayores.
“Estas entidades están cerca de los vecinos por lo que deberían poder identificar con claridad las problemáticas que tienen en el día a día, esto puede ser mediante consultas o encuestas, también invitar a promover la organización entre adultos mayores como ocurre en otros países. Es importante fortalecer las redes de ayuda municipal tanto en temas de salud, infraestructura y calidad de vida y para eso se requiere una mayor cercanía con la comunidad”.
En el contexto regional, el académico recalcó que para generar una ciudad más respetuosa y amigable con los adultos mayores se debe “mejorar las infraestructuras en las calles, veredas, edificios, reducir la contaminación y el tráfico. Son muchos desafíos, pero estas mejoras no solo se deben implementar en las ciudades, sino que también en los sectores rurales. Debe ser una comuna inteligente, pensada en los adultos mayores”.
La Dra. Carla Contreras, académica e investigadora de la escuela de Fonoaudiología de la USS, abordó aspectos clave para mejorar la calidad de vida de los adultos mayores, pensando en un envejecimiento más saludable e íntegro.
“La tecnología está al servicio de mejorar la calidad de vida, los adultos mayores son un objetivo claro, puesto que se considera que esta población se triplique y tenemos que prepararnos. La alfabetización tecnológica es algo primordial, se les debe enseñar a utilizar las herramientas tecnológicas, esto les ayudará a disminuir el deterioro cognitivo y el aislamiento. Integrarlos, puede reducir estas problemáticas, así como también prevenir la depresión”.
La fonoaudióloga se refirió a los actuales programas para adultos mayores, recalcando la importancia de que exista una actualización enfocándose en las nuevas necesidades de estos grupos.
“Los programas de antes no son interesantes ni motivadores, hacer sudoku o sopas de letras ya no es actual. Es necesario innovar en formas más entretenidas que consideren el interés de los adultos mayores de hoy, que tienen grupos de amigos, viajan y manejan. Por lo tanto, los municipios y las organizaciones sociales, deben visualizarlos primero, y atender sus necesidades que ya no son las mismas de antes”, detalló.
Respecto a la mirada de la sociedad sobre los adultos mayores, la académica aseguró que es un grupo que no se puede subestimar, por lo que se debe avanzar y fortalecer el envejecimiento activo. “El potencial que tenemos es fantástico. Debemos buscar la forma de que este grupo de adultos mayores sea independiente y por ello la estimulación cognitiva y actividad física es clave, y eso se consigue diseñando políticas públicas con ese foco”, concluyó.
Luego de la entrega de los primeros resultados del Censo 2024, la región del Biobío enfrenta un desafío, no solo en lo demográfico, sino también cultural. El envejecer no debe ser sinónimo de aislamiento ni precariedad, ahora como sociedad corresponde construir un entorno digno, activo y respetuoso para los adultos mayores.

