El desplazamiento a la isla Santa María, siempre implica una desconexión de la rutina de la ciudad. La belleza de su entorno, de sus paisajes y la calidez de sus habitantes son la excusa perfecta para caminar con calma y simplemente disfrutar. Eso para quienes la visitan. Sin embargo, quienes hacen su vida en este territorio insular, enfrentan los problemas de estar separados por 29 kilómetros del continente.
Uno de los principales obstáculos, era el mal estado del camino en Caleta Inglés, lo que se traducía en dificultades en el desplazamiento y acceso a ciertos lugares al interior de la isla, afectando especialmente a los pescadores.