La parlamentaria calificó de “invisible” la figura de la delegación presidencial subrogante y alertó sobre el impacto de la falta de liderazgo en la seguridad y gestión pública de la provincia.
La provincia de Biobío continúa esperando la designación de su nuevo delegado presidencial, cargo que permanece vacante desde la renuncia de Paulina Purrán hace casi un mes. A pesar de que el Gobierno ha evaluado y descartado diversas opciones para ocupar el puesto, la incertidumbre persiste entre los habitantes de la región, que temen que la falta de liderazgo afecte la gestión pública y la seguridad local.