A 28 años del cierre de los yacimientos carboníferos, los mineros de Lota honran su historia y legado.
Uno de los momentos más oscuros en la historia de la comuna minera ocurrió aquel miércoles 16 de abril de 1997, cuando el pito del Pique Carlos sonó por última vez, marcando no solo el fin de una jornada, sino también el último llamado al trabajo para los mineros que ese día descendieron al yacimiento.
Hoy, en el emblemático Teatro de Lota, se realizó una emotiva y significativa ceremonia para conmemorar los 28 años del cierre de las faenas mineras, tras 150 años de una historia forjada con esfuerzo, sacrificio y una profunda identidad minera. La actividad fue encabezada por los dirigentes del Frente Amplio de Ex Trabajadores del Carbón, en conjunto con el municipio y la Fundación Cepas, quienes rindieron homenaje a la memoria colectiva de una comunidad que vivió al ritmo del carbón.
Durante la década de 1990, la industria carbonífera chilena comenzó a experimentar un progresivo y profundo declive. El cierre de yacimientos emblemáticos marcó el inicio de esta etapa, comenzando con las históricas minas de Lota en 1997, seguido por Trongol en 2006 y La Fortuna en 2008. Con cada cierre, no solo se extinguía una fuente de empleo, sino también una parte fundamental de la identidad y la memoria colectiva de las comunidades mineras.
El alcalde de Lota, Jaime Vásquez, quien estuvo presente en la actividad, se refirió al hito conmemorativo señalando:
“Muy contento de ser parte de este encuentro por los 28 años del cierre de nuestras minas de carbón. Es un momento de reflexión, especialmente para nuestros viejos mineros, quienes han liderado con valentía la lucha por justicia previsional, trabajando incansablemente con distintos gobiernos para mejorar sus pensiones.«
Fundación Cepas, entidad responsable de la administración del Circuito Lota, anunció con alegría la adjudicación de dos importantes proyectos, que en conjunto representan una inversión cercana a los 60 millones de pesos.
El primero, financiado por el Subsidio del Programa Social Sitios de Patrimonio Mundial del Servicio Nacional del Patrimonio Cultural 2025, se titula «Conjunto Minero de Lota: hacia un Sitio Patrimonio de la Humanidad». Su objetivo es fortalecer la participación comunitaria en la propuesta de inscripción del conjunto minero —Mina Chiflón del Diablo, Parque Isidora Cousiño, Planta Hidroeléctrica de Chivilingo y sector Chambeque— como patrimonio mundial, promoviendo su conocimiento, valoración y preservación.
El segundo proyecto contempla el diseño de refuerzo, reparación y mantención estructural de las galerías de la Mina Chiflón del Diablo, con el objetivo de asegurar su preservación a largo plazo como monumento histórico y espacio clave para el turismo cultural de la ciudad.
Para la Directora Ejecutiva de Fundación Cepas, Pamela Uriarte Lagos, esta es una fecha de especial significado, vivida con profundo respeto por toda la comunidad. En sus palabras: “Durante todo este mes celebramos nuestro aniversario, conmemorando 35 años de presencia en las comunas de Tomé, Coronel y Lota, y un trabajo directo con la comunidad. Nuestra labor se centra en poner en valor los monumentos de la comuna, como el Chiflón, el Parque y el Pabellón 83, y en levantar proyectos que mejoren sus condiciones. Ya hemos logrado la adjudicación de dos importantes iniciativas.”
El cierre de los yacimientos de carbón sumió a la antigua zona minera en un letargo económico y social del cual aún no se ha recuperado por completo. A pesar del dolor y el sufrimiento de muchas familias que se vieron afectadas por este proceso, hoy se vislumbra una luz de esperanza para los ex trabajadores mineros de la cuenca. Durante el evento, se anunció la entrega de pensiones de gracia por reparación, que beneficiarán a alrededor de 300 personas en la cuenca del carbón, las cuales se entregarán en el segundo semestre de 2025, y 300 más en 2026. Este beneficio será de vital importancia para las familias que han esperado durante tantos años.
“Es un momento lleno de nostalgia, pero también de esperanza, al saber que muchos compañeros han recibido pensiones de gracia tras el cierre de Enacar. Hoy seguimos gestionando para que aquellos que aún tienen pensiones paupérrimas puedan ver mejorada su situación con una pensión vitalicia,” señala Jorge Orellana, dirigente del Frente Amplio de Ex Trabajadores del Carbón.
La emotiva jornada se llevó a cabo en el emblemático Teatro de Lota, donde se destacan las siglas CCIL en la máscara del escenario, un recordatorio de la época de la Compañía Carbonífera Industrial Lota, cuando se realizaban importantes asambleas con cientos de mineros ante el inminente cierre de las faenas. El evento de hoy estuvo marcado por discursos llenos de significado y contó con la presencia de cerca de doscientos mineros del carbón y sus familias, quienes recibieron con entusiasmo los anuncios sobre el beneficio vitalicio.





