En un esfuerzo por combatir el vandalismo y cuidar los espacios públicos, alcaldes de diferentes comunas instaron al Presidente Gabriel Boric a darle celeridad al proyecto de ley, de autoría del diputado Mauro González, que propone aumentar las multas y penas destinadas a quienes dañen bienes públicos mediante grafitis. Este reclamo surge a raíz de un reciente hecho ocurrido en Puerto Montt, donde un sujeto fue sancionado con una multa de $500 mil por realizar rayados en una playa.
El alcalde de Puerto Montt, Rodrigo Wainraihgt, se pronunció sobre la importancia de establecer una norma a nivel nacional respecto al tratamiento del vandalismo: “Es fundamental que exista un marco legal que no dependa únicamente de los esfuerzos individuales de cada municipalidad. Si bien destacamos las iniciativas que hemos implementado en la comuna, es necesario contar con un respaldo legislativo robusto para disuadir a quienes deciden destruir el patrimonio urbano”, enfatizó Wainraihgt.
José Miguel Muñoz, alcalde de Mulchén, también se sumó a este llamado y destacó que, aunque los esfuerzos locales son valiosos, “no podemos enfrentar este problema aislados. Necesitamos una respuesta clara y contundente desde el gobierno central”. Muñoz añadió que “las personas merecen espacios públicos limpios y cuidados. Aumentar las sanciones no solo tiene un efecto disuasorio, sino que también envía un mensaje claro de que el vandalismo no será tolerado”.
Por su parte, Pablo Urrutia, alcalde de Quilaco, expresó: “No se trata solo de limpiar los grafitis; se trata de proteger la identidad cultural y social de nuestras comunas. Una norma que abarque todo el país puede ser un paso significativo para erradicar esta práctica”, comentó Urrutia, quien abogó por la implementación de programas de educación y concientización que acompañen a las sanciones económicas.
La suma de voces de estos alcaldes refleja una inquietud común entre las diferentes localidades del país: el deseo de contar con un entorno seguro y respetado por todos.

