Como un acto de aprovechamiento político, calificó el Presidente de la Federación de Pescadores Artesanales de la Región del Biobío, Rosendo Arroyo, las solicitudes de renuncia al Ministro de Economía y otras acciones que buscan echar por tierra la Ley de Fraccionamiento que se tramita en el Congreso.
“En este momento la pesca artesanal ha hecho un gran avance, con todo el trabajo del año en el Parlamento, y por una equivocación que tuvo el Subsecretario de Pesca, con el Ministro Grau, se quiere sacar un provecho político de toda esta situación”, manifestó el dirigente, integrante de la Mesa Pelágica de Coronel.
El error en las estadísticas entregadas al Congreso por las autoridades del Ejecutivo fue un problema de desactualización de datos y no de mala fe, subrayó Arroyo, “Aquí no hubo una mal intención de parte del Subsecretario de Pesca ni del Ministro, sino un error de cálculo, y ellos, los parlamentarios, lo interpretan como que hubiera corrupción, cuando las cosas están ya zanjadas”, precisó Arroyo.
El dirigente recalcó que es relevante no perder el foco de las propuestas de fondo de la Ley de Fraccionamiento. “Consideramos que es muy grave lo que han dicho aquellos
parlamentarios que, de alguna manera, están en contra de la Ley Longueira y hoy día salen diciendo que la Ley de Fraccionamiento es una ley corrupta, por una equivocación.
Y aquellos que por la Ley Longueira no dijeron nada”, expresó el dirigente de los pescadores.
Nadie parece acordarse de que se legisló y aprobó “una ley corrupta”, que validó los privilegios del sector industrial frente a las pesquerías artesanales, acotó Arroyo, quien emplazó a los parlamentarios a que “sean serios con aquella gente que depositó su voto para que los representarán en el Parlamento y no se olviden que la pesca artesanal, a través de todo Chile, es una familia muy larga, por lo tanto, merece respeto y que ellos puedan seguir legislando esta Ley”.
El próximo lunes, adelantó, viajan al Parlamento, para conversar con todos aquellos parlamentarios que “se sacrificaron para poder avanzar con esta Ley de Fraccionamiento, para que la legislación pesquera se limpiara de una vez por todas y se
hiciera justicia a la pesca artesanal”.
Arroyó agregó que algunos parlamentarios quieren seguir validando la Ley Longueira y se deben más a su rol de lobistas de la industria que a representar a las personas de su territorio.
“La industria es dura de roer. Vemos que tienen un aparato económico espectacular y por todos lados tratan de buscar la forma de que esta Ley de Fraccionamiento no salga adelante.
Se aprovecharon de este error, que cometió el Subsecretario de Pesca, para hacer una especie de matonismo político y sacar provecho político a esta situación”, señaló el dirigente de los pescadores artesanales.
